lunes, 10 de noviembre de 2008

Lecturas de noviembre


Como pequeña muestra de lo mucho que hay en la biblioteca, os ofrecemos el cartel de las recomendaciones para el mes de noviembre. Cómics sobre temas de eterna actualidad como Palestina de Joe Sacco; el segundo éxito editorial de John Boyne, Motín en la Bounty; novelas de intriga como El otro nombre de Laura escrita por el autor irlandés John Banville que se esconde bajo el seudónimo de Benjamin Black; o libros claramente dirigidos a adolescentes como Nuevo diario del joven maniático de Mcfarlane y Mcpherson. No son, por supuesto, todos los que están. Hay muchos más.

3 comentarios:

Emilia Oliva dijo...

Microrrelato al hilo de un incidente en nuestro centro.

La trayectoria increíble de un envase de zumo. Emilia Oliva

Brick es un tipo duro. Después de una larga historia evolutiva, Brick es el envase perfecto. Ligero, flexible, ágil, va por la vida pisando fuerte. Escurridizo, escapa de las situaciones de riesgo con una finta. Está preparado para casi todo. Si fuera coche, sería un todo terreno: desierto o selva tropical, taiga, tundra o estepa, no le intimidan. En el hábitat urbano, que es su elemento, navega como pez en el agua. Caulquier medio, por extremo que sea, le sirve para ir por el mundo como hoja mecida por el viento. Se ha adpatado tan bien a las insólitas condiciones de vida de nuestro siglo XXI, que sería difícil imaginarlo en una situación de peligro o de aprieto. El avión, el coche, la moto, el tractor, el metro o la limousina, por poner sólo unos cuantos ejemplos, constituyen medios de transporte que usa habitualmente. Ni se pierde allá donde viaja, ni se siente extranjero. Brick es Brick donde esté y con quien el acompañe. Todas las generaciones de envases que trabajaron duro pàra llegar a la forma perfecta de envase liviano, dúctil u duradero, se enorgullecen desde sus apestosos y hcinados cementerios. Brick es mucho más que la conquista de América, la vuelta al mundo en 80 días o un viaje a la luna. Mucho más que la revolución de los ordenadores o internet. Mucho más que el descubrimiento del átomo o el viaje de partículas en un acelerador de neutrones. Con todo y con ello, Brick encontró la horma de su resitencia en el pasillo del instituto Cáparra. Atemorizado por la moda de someterlo a la oscuridad infecta de las carteras, al espachurre entre libros y materiales, que es mejor no enumerar por demasiado diversos, zurrado de miedo, con las esquinas abolladas y la papilla a punto de vomitera, optó por la huida de aquel infierno. Salto y hop! liberado por fin de la cartera. Escondido en el rincón de un peldaño oscuro de una oscura escalera, brillaba con su forma paralelepípeda perfecta y rezaba, sí rezaba, temblando, al paso de la caballería al regreso del recreo. Y ¡plafs!
-Que te ibas a librar, cretino!
Requiescat in pace, Brick. Amén

Emilia Oliva dijo...

Se me han colado unas cuantas erratas ¿podrías ayudarme a corregirlas?

ana dijo...

El libro sobre el que voy a hablar es motine en la Bounti. Es un libro muy interesante y divertido a mi me a gustado mucho.Cuenta la historia de un barco y sus aventuras en el mar es muy entretenido.

Lo recomiendo!!!

Ana Delagado Ruiz 4ºB